Vía Chilena al Socialismo

La Vía Chilena al Socialismo en Chile

La Vía Chilena al Socialismo y Allende

El t√©rmino hace referencia, en su significado m√°s general, al conjunto del proceso sociopol√≠tico desarrollado en Chile desde el triunfo electoral de Salvador Allende en septiembre de 1970 y su asunci√≥n a la presidencia de la Rep√ļblica en noviembre de ese a√Īo, hasta su derrocamiento por el Golpe de Estado Militar el 11 de septiembre de 1973.

En su significado m√°s preciso, el t√©rmino se refiere a la doctrina y proyecto pol√≠tico que tipifica dicho proceso como un modo espec√≠fico para Chile de acceder al objetivo del socialismo, dentro de los marcos del sufragio¬Ľ, a trav√©s del uso de la institucionalidad vigente y en democracia, pluralismo y libertad¬Ľ (Salvador Allende, ¬ĽDiscurso del 5 de noviembre de 1970″, en Hern√°n Godoy, Estructura Social de Chile, Editorial Universitaria, Santiago, 1971, p. 582-593).

2. El concepto, acu√Īado espec√≠ficamente para Chile, tiene su Origen en la lucha pol√≠tica del per√≠odo y su tratamiento acad√©mico es a√ļn precio y no sistem√°tico, estando cargado de connotaciones ideol√≥gicas, en las que el √©nfasis principal es puesto en el inter√©s de apoyar o refutar el proyecto pol√≠tico a que se refiere, m√°s que en el de definir el concepto y elevarlo a categor√≠a te√≥rico-cient√≠fica.

B. La ¬ęv√≠a chilena al socialismo¬Ľ, entendida como el conjunto del proceso sociopol√≠tico que sacude a la sociedad chilena entre los a√Īos 1970 y 1973, se inicia con el triunfo de Salvador Allende en las elecciones presidenciales de septiembre de 1970, que implic√≥ la victoria de los partidos de la izquierda chilena agrupados en la coalici√≥n llamada ¬ęUnidad Popular¬Ľ, cuyos partidos ejes eran los dos mayores de la clase obrera, Socialista y Comunista, y en tomo a los cuales se agruparon otros partidos, como el Radical, el Movimiento de Acci√≥n Popular Unitaria (MAPU), la Acci√≥n Popular Independiente (API), el Partido Social Dem√≥crata, y, posteriormente, la Izquierda Cristiana.
El Programa B√°sico de la Unidad Popular (Editorial PLA, Santiago, 1970) buscaba un triple objetivo: establecer una amplia alianza de clases y grupos en tomo a los partidos de la Unidad Popular y las organizaciones del proletariado; ¬ęterminar con el dominio del capital monopolista nacional y extranjero y ‘de la oligarqu√≠a terrateniente¬Ľ; e ¬ęiniciar la construcci√≥n del socialismo¬Ľ, a trav√©s de un proceso de nacionalizaciones, construyendo un √Ārea de Propiedad Social y una nueva econom√≠a, del Estado Popular y de una Nueva Cultura.

El proceso de transformaciones iniciado en 1970 contempl√≥ un vasto conjunto de nacionalizaciones, estatizaciones y expropiaciones de empresas que incluye la nacionalizaci√≥n del cobre, principal fuente de divisas del pa√≠s, y de todas las riquezas b√°sicas, la estatizaci√≥n de los bancos, la incorporaci√≥n de m√°s de trescientas empresas de car√°cter monop√≥lico al √Ārea de Propiedad Social en distinto status jur√≠dico y la expropiaci√≥n de m√°s de tres mil predios agr√≠colas con la entrega de tierras al sector campesino organizado; una redistribuci√≥n de ingresos en favor de los sectores asalariados que aumentan su participaci√≥n en el producto nacional en m√°s del 10 %; un conjunto de pol√≠ticas sociales que se expresa en el aumento de matr√≠culas en todos los niveles educacionales, en la disminuci√≥n brusca de la desocupaci√≥n a una tasa de poco m√°s del 3 %, en la reducci√≥n dr√°stica de la mortalidad infantil y el mejoramiento de los √≠ndices de desnutrici√≥n, y en un alto ritmo de construcci√≥n de viviendas populares; una creciente organizaci√≥n y participaci√≥n de los sectores populares en el sector productivo, en organismos territoriales y en organismos sectoriales de Gobierno y una pol√≠tica internacional abierta que implic√≥ el establecimiento de relaciones con los pa√≠ses socialistas.

Todo ello no impidi√≥, sin embargo, la crisis econ√≥mica desatada por la alta tasa de inflaci√≥n del √ļltimo per√≠odo, la escasez de divisas y los problemas de abastecimiento generado por un sistema capitalista en descomposici√≥n.
Desde un inicio la acci√≥n del Gobierno se enfrent√≥ a una oposici√≥n dr√°stica de los sectores empresariales y su expresi√≥n pol√≠tica, el Partido Nacional, que luego de tratar de impedir violentamente el ascenso a la presidencia de Salvador Allende, buscaron su derrocamiento, y del Partido Dem√≥crata Cristiano, cuyos sectores dirigentes buscaron inicialmente neutralizar la acci√≥n gubernativa e impedir la realizaci√≥n del Programa y posteriormente se sumaron a la estrategia de derrocamiento. El contenido de las transformaciones gener√≥ una lucha pol√≠tica encarnizada que polariz√≥ a todos los grupos y sectores sociales y en la que la oposici√≥n logr√≥ inclinar a su favor n√ļcleos significativos de las llamadas ¬ęcapas medias¬Ľ, cuyas organizaciones gremiales desbordaron incluso la oposici√≥n pol√≠tica, y de las Fuerzas armadas, que en conjunto organizan el Golpe de Estado que culmina con el derrocamiento del gobierno constitucional de Allende y con la instauraci√≥n de una Junta Militar de Gobierno formada por los jefes de ellas y de carabineros.

Un esquem√°tico balance del proceso social de estos a√Īos se√Īal como puntos b√°sicos, por un lado, la desarticulaci√≥n del sistema econ√≥mico y de dominaci√≥n de tipo capitalista vigente en Chile, sin que se lograra la consolidaci√≥n de un sistema alternativo, y por otro lado, la presencia masiva y organizada de los sectores populares, con una brusca elevaci√≥n de sus niveles de conciencia pol√≠tica y de participaci√≥n aut√≥nomas (Marco A. Gamero, Elementos para la investigaci√≥n y el an√°lisis del proceso pol√≠tico chileno 1970-1973, presentado al Seminario sobre Dependencia y poder Pol√≠tico organizado por la Fundaci√≥n Alemana para el Desarrollo y CEISAL, Berl√≠n, Noviembre, 1973.) Ambos aspectos permiten entender el car√°cter del Gobierno Militar que derroc√≥ a Allende.

2. M√°s que el conjunto de acontecimientos que vivi√≥ Chile en el per√≠odo 1970-1973, el concepto ¬ęv√≠a chilena al socialismo¬Ľ apunta a un determinado proyecto pol√≠tico, a una concepci√≥n sobre lo que deb√≠a ser el proceso sociopol√≠tico desencadenado a partir de noviembre de 1970. Una gran cantidad de documentos de los partidos pol√≠ticos hacen referencia directa o indirecta al concepto. (En especial, del Partido Comunista, Luis Corval√°n, Camino de Victoria, Impresora Horizonte, Santiago, 1972. Del Partido Socialista, una selecci√≥n de discursos de Garlas Altamirano en Editorial Quimant√ļ, Santiago, 1972. Del MAPU, El car√°cter de la revoluci√≥n chilena, Ediciones Unidad Proletaria, Santiago, 1971.) Por otro lado, existe un conjunto amplio de estudios sobre el tema que discuten el contenido del concepto y las caracter√≠sticas del proceso pol√≠tico en curso (especialmente en las Revistas ¬ęCuadernos de la Realidad Nacional¬Ľ, Santiago, Nos. 10, diciembre 1971, sobre Problemas y perspectivas del Socialismo en Chile, y 15, diciembre de 1972, sobre Revoluci√≥n y Legalidad: problemas del Estado y del Derecho en Chile; Chile Hoy, Santiago de Chile, ¬ęRevista de la Universidad T√©cnica del Estado¬Ľ, Santiago de Chile, Volumen Especial No. 11 y 12, de noviembre diciembre 1972 y enero febrero 1973; y en las siguientes antolog√≠as: CESOCEREN, Transici√≥n al socialismo y la experiencia chilena, Editorial PLA, Santiago, 1972; Dale L. Johnson, ed., The Chilean Road to Socialism, Anchor, New York, 1973; Ann Zammit y Gabriel Palma (eds.), The Chilean Road to Socialism, IDS, Sussex, 1973).

Pero el t√©rmino fue principalmente acu√Īado y espec√≠ficamente sistematizado y desarrollado en los discursos de Salvador Allende (Discurso del 5 de noviembre de 1970, en la obra citada, Mensajes al Congreso Nacional, 21 de Mayo de los a√Īos 1971, 1972 y 1973; Allende habla con Debray, ¬ęRevista Punto Final¬Ľ, No. 126, marzo, 1971; los discursos m√°s importantes est√°n presentados en dos antolog√≠as: Salvador Allende, Nuestro camino al socialismo: la v√≠a chilena, Ediciones Papiro, Buenos Aires, 1971, y Allende, su pensamiento pol√≠tico, Quimant√ļ, Santiago, 1972), y en trabajos de sus asesores pol√≠ticos y econ√≥micos (especialmente, Joan E. Garc√©s, El Estado y los problemas t√°cticos en el Gobierno de Allende, Siglo XXI, Madrid, 1974 y Estado Burgu√©s y Gobierno Popular, en ¬ęCuadernos de la Realidad Nacional¬Ľ, No. 15, en la obra citada, p√°gs. 132152; Eduardo Novoa, El dif√≠cil camino de la legalidad, en ¬ęRevista de la Universidad T√©cnica del Estado¬Ľ, VII, abril de 1972, p√°gs. 734, Santiago, y V√≠as legales para avanzar al Socialismo, en ¬ęRevista de Derecho Econ√≥mico¬Ľ Nos. 33 y 34, octubre 1971, Santiago; Jos√© A. Viera Gallo, El segundo camino al socialismo: aspectos institucionales, en ¬ęCuadernos de la Realidad Nacional¬Ľ, No. 15, en la obra citada, p√°gs. 152191; y en el plano econ√≥mico, Sergio Ramos, Chile, ¬Ņuna econom√≠a de transici√≥n?, Casa de las Am√©ricas, La Habana, 1972; Pedro Vuskovic, ¬ęLa experiencia chilena: problemas econ√≥micos¬Ľ, en CESOCEREN, en la obra citada; El pensamiento econ√≥mico del Gobierno de Alende (Antolog√≠a editada por Gonzalo Martner, Editorial Universitaria, Santiago, 1971). Es a partir de este tipo de documentos que se puede tratar de establecer una definici√≥n de la ¬ęv√≠a chilena al socialismo¬Ľ.

Es preciso se√Īalar que el t√©rmino, cuando es aplicado, no hace especial referencia al objetivo final, al socialismo, que es postulado s√≥lo en rasgos generales como ¬ęun modelo nuevo de Estado, de econom√≠a y de sociedad, centrado en el hombre, sus necesidades y aspiraciones¬Ľ, ¬ęcomo el √ļnico r√©gimen que se ofrece a las naciones modernas para reconstruirse racionalmente en libertad, autonom√≠a y dignidad¬Ľ y para superar el ¬ęsistema capitalista y dependiente¬Ľ, y en el cual lo esencial es la socializaci√≥n de los medios de producci√≥n, la gesti√≥n del Estado por parte de los trabajadores, y un sistema de valores culturales que permitan una convivencia solidaria (Allende, Primer Mensaje al Congreso Nacional, mayo 1971, en Nuestro camino al socialismo…, en la obra citada). M√°s bien, la definici√≥n de la ¬ęv√≠a chilena al socialismo¬Ľ se centra en la modalidad espec√≠fica que Chile tiene de acceder a ese objetivo. Su tratamiento m√°s o menos sistem√°tico contempla tres aspectos una definici√≥n negativa, una justificaci√≥n de su posibilidad te√≥rica y su viabilidad hist√≥rica y un conjunto de elementos que configuran la definici√≥n positiva.

a) La definici√≥n negativa formula un conjunto de juicios por oposici√≥n. La ¬ęv√≠a chilena¬Ľ se entiende como aquella que no sigue los caminos tradicionales de anteriores procesos socialistas: ella no utiliza la violencia f√≠sica, no realiza una ruptura violenta con el orden social existente, es decir, no es una v√≠a armada; no se basa en una forma dictatorial o autoritaria de Gobierno y no contempla la exigencia de un partido √ļnico de Gobierno. (Allende, Primer Mensaje al Congreso, en la obra citada, p√°g. 27; Segundo Mensaje al Congreso, mayo 1972, en Allende, su pensamiento pol√≠tico, en la obra citada, p√°g. 373; Discurso del 5 de noviembre de 1970, op.. cit., p√°g. 589; el enfoque m√°s te√≥rico de estos aspectos en Joan Garc√©s, Estado Burgu√©s…, en la obra citada:, p√°gs. 135136 y Jos√© Rodr√≠guez E., Hacia la conquista del Derecho Popular, en ¬ęCuadernos de la Realidad¬Ľ…, No. 15, en la obra citada, p√°g. 191).

b) La justificaci√≥n te√≥rica de la ¬ęv√≠a chilena al socialismo¬Ľ, tiene una doble base. Por un lado, la posibilidad prevista por los cl√°sicos de la teor√≠a marxista: ¬ęPuede concebirse la evoluci√≥n pac√≠fica de la vieja sociedad hacia la nueva, en los pa√≠ses donde la representaci√≥n popular concentra en ella todo el poder, donde, de acuerdo con la Constituci√≥n, se puede hacer lo que se desee, desde el momento en que se tiene tras de s√≠: a la mayor√≠a de la naci√≥n¬Ľ (Engels, citado por Allende, en Discurso del 5 de noviembre 1970, en la obra citada p√°g, .. 586). Por otro lado, las caracter√≠sticas propias del nivel pol√≠tico e institucional de la sociedad, el que, junto con poseer relativa autonom√≠a respecto a la base socioecon√≥mica que le origina, influye sobre la transformaci√≥n de √©sta y contiene en su seno elementos contradictorios en la medida que hizo debido absorber en muchos casos las reivindicaciones y conquistas de los movimientos revolucionarios.

Pero el argumento te√≥rico, para darse en la realidad hist√≥rica exige ciertas condiciones particulares de la sociedad que permitan una justificaci√≥n hist√≥rica. Tales condiciones en el caso chileno, ser√≠an: En primer lugar, la existencia de un Estado, de estructura primordialmente ¬ęliberal burguesa, con separaci√≥n de poderes y r√©gimen presidencial con ejecutivo fuerte, con creciente intervenci√≥n en la vida econ√≥mica, donde un conjunto de mecanismos arbitrales legitimados, en ellos el sistema electoral, para i:,esolver los conflictos entre los grupos sociales, y que se han extendido a amplios y significativos sectores de la poblaci√≥n, y, finalmente, caracterizado por una relativa elasticidad para aceptar importantes conquistas impuestas por los trabajadores; es decir, un Estado ¬ęabierto a la acci√≥n pol√≠tica de las masas¬Ľ (Garc√©s, EL Estado y los problemas t√°cticos, en la obra citada).
En segundo lugar, el desarrollo ‘ democr√°tico burgu√©s¬Ľ relativamente amplio, ha configurado un conjunto de condiciones pol√≠ticas, entre las que se cuentan la s√≥lida organizaci√≥n pol√≠tica y sindical de la clase obrera y las masas populares con la consagraci√≥n de su poder de presi√≥n, la existencia de partidos pol√≠ticos organizados con ideolog√≠as que representan los intereses de las diversas clases sociales, el ejercicio real de la libertad por parte de grupos significativos de la poblaci√≥n, un sistema de elecciones libres y peri√≥dicas con alta participaci√≥n, y un sistema jur√≠dico abierto que sin perder su connotaci√≥n de tipo clasista¬Ľ ha incorporado intereses inmediatos de los sectores populares.

En tercer lugar, la existencia de mecanismos arbitrales legitimados del Estado para la resolución de conflictos habría permitido el desarrollo de una ideología profesionalizante y constitucionalista en las Fuerzas armadas, cuyo rol profesional habría históricamente neutralizado el ejercicio del papel que tradicionalmente han tenido como árbitros potenciales en favor del orden establecido.

A las condiciones estructurales anteriores se agregaban la experiencia de una prolongada crisis económica con el fracaso histórico de los modelos de desarrollo dentro del sistema capitalista, la existencia de un sistema internacional multipolar que excluya la posibilidad de una intervención directa de potencias extranjeras y, finalmente, el factor subjetivo constituído por la fuerte conciencia política y revolucionaria, la violencia y las Fuerzas armadas.

En primer lugar, la ¬ęv√≠a chilena al socialismo¬Ľ se inicia con la conquista por parte del movimiento popular, conducido por los partidos de izquierda, del Poder Ejecutivo. El Gobierno aparece, entonces, como un elemento estrat√©gico en la lucha por el poder pol√≠tico de los trabajadores y el pueblo en general. Es a partir de √©l que pueden iniciarse las tareas de transformaci√≥n social que conduzcan al socialismo. Sin embargo, la conquista del Gobierno no ha alterado el conjunto de la institucionalidad vigente y, por lo tanto, es dentro de sus marcos que deber√°n realizarse estas transformaciones. La meta es crear una nueva institucionalidad y legalidad a partir de la existente, culminando en una nueva Constituci√≥n aprobada seg√ļn las no unas prescritas en la Constituci√≥n vigente (Allende, Su pensamiento pol√≠tico, en la obra citada, p√°gs. 69, 95, 143, 302, 374 y Nuestro camino… op. dt., p√°gs. 35 36, 64, 87). No hay, pues, el intento de destruir la institucionalidad sino de servirse de ella para transf√≥rmala. Hist√≥ricamente esta institucionalidad ha sido usada por los grupos sociales dominantes para la perpetuaci√≥n del sistema y de sus posiciones de dominio. La ¬ęv√≠a chilena al socialismo¬Ľ pretende usarla al servicio de los intereses de las clases populares y de su proyecto de construcci√≥n de un nuevo tipo de sociedad, lo que implica un cambio del contenido de clase en el aparato no unitivo y organizacional del Estado (Allende, Su pensamiento pol√≠tico, en la obra citada 1 p√°g. 373; Joan Garc√©s, Estado burgu√©s…, en la obra citada, p√°gs. 139, 140, 141). Todo ello es posible por cuanto el poder de conservaci√≥n de la sociedad no tiene su fundamento en la institucionalidad misma, sino en el poder econ√≥mico y en las relaciones sociales establecidas por los grupos dominantes.

De ah√≠ la caracter√≠stica de gradualidad¬Ľ de la ¬ęv√≠a chilena al socialismo¬Ľ, por la que el conjunto de la institucionalidad y del Estado es transformado progresivamente por el movimiento popular a partir de su conquista del Gobierno.

En segundo lugar, el uso de la institucionalidad para la transformaci√≥n social exige como condici√≥n sine qua non un proceso simult√°neo de organizaci√≥n, movilizaci√≥n, presi√≥n y participaci√≥n de las masas en la din√°mica de las transformaciones que se traduce en un creciente aumento del poder de los trabajadores (Allende, Su pensamiento pol√≠tico, en la obra citada, p√°gs. 306, 315, 358,362,375,401; Nuestro camino.., en la obra citada, p√°g. 35, 36)¬ļ Por otro lado, este creciente poder de los trabajadores es visto como una condici√≥n de la estabilidad del Gobierno.
La movilizaci√≥n y p:articipaci√≥n popular y su apoyo al Gobierno no pueden quedar reducidos a los partidos y adherentes a la Unidad Popular, ni siquiera al conjunto del proletariado urbano y rural. El √©xito de los sectores m√°s significativos del proletariado, la ¬ęv√≠a chilena al socialismo‚ÄĚ exige la consolidaci√≥n (‚Ķ).

Todos los factores anteriores permiten el triunfo electoral de la izquierda chilena y el nido consiguiente de la ¬ęv√≠a chilena al socialismo¬Ľ.

e) La definici√≥n positiva del concepto abarca funda mentalmente cinco aspectos: el rol de la institucionalidad el papel del movimiento popular, las tareas program√°ticas, la definici√≥n en torno a las libertades p√ļblicas y el sistema de expresi√≥n pol√≠tica y el rol de una amplia alianza de clases en torno a ellos, especialmente de las llamadas ¬ę‘capas medias¬Ľ, que s√≥lo excluye a los denominados ,:enemigos fundamentales¬Ľ de la revoluci√≥n chilena, la gran burgues√≠a monop√≥lica y agraria, y sus representantes pol√≠ticos. (Programa B√°sico de la Unidad Popular, en la obra citada).

En tercer lugar, la ‚Äúv√≠a chilena¬Ľ consagra la realizaci√≥n simult√°nea y combinada de tareas destinadas a satisfacer las necesidades materiales de las masas trabajadoras y a ampliar las bases econ√≥micas, sociales y culturales de la democracia pol√≠tica, y de tareas destinadas a promover las reformas socio econ√≥micas que modifiquen el sistema capitalista. (Allende, Nuestro camino…, en la obra citada, p√°g. 29; Garc√©s, Estado burgu√©s… en la obra citada, p√°g. 145). ES lo que se ha llamado la ¬ęc6inbinaci√≥ri de tareas democr√°ticas y tareas socialistas¬Ľ (Ramos, en la obra citada), en la que la pol√≠tica econ√≥mica juega el rol crucial de asegurar una redistribuci√≥n masiva del ingreso en favor de los sectores populares y de asegurar la propiedad social de los medios de producci√≥n fundamentales, en poder hasta ahora de grupos monop√≥licos (Vuskovic, en la obra citada). La socializaci√≥n de los medios de producci√≥n, a partir de la proyecci√≥n dominante del √Ārea de Propiedad Social al resto de la econom√≠a y la transformaci√≥n subsiguiente de las relaciones sociales de producci√≥n, constituyen la m√©dula program√°tica de la ¬ęv√≠a chilena al socialismo¬Ľ en esta fase de su desarrollo. Esto permite darle un contenido al reordenamiento institucional, cu√°l es su adecuaci√≥n al postulado program√°tico de ¬ętransferir a los trabajadores. y al pueblo en su conjunto el poder pol√≠tico y el poder econ√≥mico¬Ľ (Allende, Nuestro camino…, en la obra citada, p√°gs. 35 36) y su correspondencia con las transformaciones del nivel econ√≥mico y social. As√≠, el Estado en la ¬ęv√≠a chilena al socialismo¬Ľ, aparece con un doble car√°cter: es un objetivo pol√≠tico que conquistar y, al mismo tiempo, es un medio del que se sirven los trabajadores, a trav√©s del Gobierno, para satisfacer intereses inmediatos y para realizar los cambios estructurales que les permitan controlar el resto del Estado (Allende, Su pensamiento pol√≠tico, en la obra citada, p√°gs. 299-230).

En cuarto lugar, la ¬ęv√≠a chilena al socialismo¬Ľ, definirla como el ¬ęcamino al socialismo en democracia, pluralismo y libertad¬Ľ, consagra la mantenci√≥n del sistema democr√°tico vigente, con especial √©nfasis en la conservaci√≥n y extensi√≥n de las libertades individuales y colectivas, y su expresi√≥n pol√≠tica en el r√©gimen de partidos. A este respecto, no s√≥lo garantiza la existencia y el pluralismo de partidos de oposici√≥n, sino que acepta la multiplicidad de partidos de Gobierno (Allende, Discurso del 5 de noviembre 1970, en la obra citada, p√°g. 589; Nuestro camino…, en la obra citada, p√°gs. 37 y 41, Su pensamiento pol√≠tico, en la obra citada, p√°gs. 333-334; Viera Gallo, en la obra citada, p√°g. 173).

Finalmente, la ¬ęv√≠a chilena al socialismo¬Ľ excluye de s¬Ķ definici√≥n la violencia f√≠sica y abierta como medio de lucha pol√≠tica y postula la autonom√≠a y prescindencia pol√≠tica de las Fuerzas armadas. El desarrollo violento de la revoluci√≥n, que busca ser evitado, s√≥lo es admitido como una posibilidad de respuesta a la violencia que ejerzan contra el Gobierno sus enemigos pol√≠ticos (Allende, ¬ęMensaje al Congreso 21 de mayo 1971¬Ľ, en Nuestro Camino…, op, cit., p√°gs, 38 y sigs. y 98 y sigs.; Allende habla con Debray, en la obra citada, Garc√©s, El Estado y los problemas t√°cticos…, en la obra citada, p√°g. 108).

C. La definición anterior corresponde, como se ha dicho, a una determinada visión o concepción del proceso político chileno del período. Ella fue objeto de una profunda controversia en el ambiente tanto político como intelectual.

Desde sectores de derecha, se plantea la incompatibilidad fundamental entre democracia y socialismo, por lo que se niega la existencia de una ¬ęv√≠a Chilena al socialismo¬Ľ, la que no ser√≠a Sino la utilizaci√≥n por parte del movimiento comunista internacional del lenguaje propio del sistema pol√≠tico chileno, con el fin de encubrir el acceso al ¬ępoder total¬Ľ del Partido Comunista y la instauraci√≥n de la dictadura del proletariado (Editoriales del diario ¬ęEl Mercurio¬Ľ del per√≠odo y Visi√≥n cr√≠tica de Chile, edici√≥n preparada por Tom√°s P. MacHale, Ediciones Portada, Santiago, 1972).

2. Para sectores intelectuales representativos de la Democracia Cristiana, la ¬ęv√≠a chilena al socialismo¬Ľ representaba esencialmente un proceso de estatizaci√≥n de la econom√≠a y de control, a trav√©s de ese medio, de la expresi√≥n pol√≠tica de los diversos sectores de. opini√≥n, lo que deb√≠a llevar necesariamente a la consolidaci√≥n de un sistema totalitario. (√Ālvaro Berd√≥n y otros, Itinerario de una crisis, 1972, y Pablo Huneeus y otros, Chile, el costo social de la dependencia ideol√≥gica, Editorial del Pac√≠fico, IDEP, Santiago, 1973).

3. Entre los sectores intelectuales de la izquierda chilena, tampoco hubo consenso en el contenido del t√©rmino. Para algunos, que participaban en el Gobierno de la Unidad Popular, el t√©rmino era inadecuado para dar cuenta del proceso pol√≠tico, en la medida que postulaba una ¬ęexcepci√≥n hist√≥rica¬Ľ que se apartaba de las leyes que rigen los procesos revolucionarios de corte socialista. Otros sectores de izquierda, que no participaban en el Gobierno, cuestionaban la existencia de una ¬ęv√≠a chilena al socialismo¬Ľ que excluyera por definici√≥n el enfrentamiento armado y la destrucci√≥n violenta del Estado y la institucionalidad. Seg√ļn este punto de vista, el car√°cter ¬ęburgu√©s¬Ľ del Estado y la institucionalidad genera contradicciones insuperables, dentro de sus marcos, con el movimiento revolucionario, lo que conduce necesariamente al conflicto violento, por lo que la ¬ęv√≠a chilena al socialismo¬Ľ estar√≠a condenada de antemano al fracaso en la medida que no contemplara la preparaci√≥n armada del movimiento popular. (Esta posici√≥n se expresa especialmente en la ¬ęRevista Punto Final¬Ľ, que recoge la posici√≥n del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR, Tambi√©n Ruy Mauro Marini, El desarrollo industrial dependiente y la crisis del sistema de dominaci√≥n, en ¬ęMarxismo y Revoluci√≥n¬Ľ, n√ļm. 1, julio septiembre 1973, Santiago, y Chile, Revoluci√≥n o transici√≥n, presentado al Seminario Estado y Derecho organizado por el Centro de Estudios de la Realidad Nacional CEREN, Santiago, enero 1973.)

D. Diversos otros t√©rminos se han usado como sin√≥nimo o para caracterizar la ¬ęv√≠a chilena al socialismo¬Ľ: ¬ęv√≠a o revoluci√≥n pac√≠fica¬Ľ o ¬ęv√≠a no armada¬Ľ (Corval√°ri, en la obra citada), t√©rmino que hace especial referencia a la oposici√≥n a la ¬ęv√≠a armada¬Ľ, pero que no excluye la posibilidad de conflicto violento provocado por los adversarios del Gobierno; ¬ęv√≠a legal¬Ľ, que enfatiza el marco jur√≠dico en que se desenvuelve el proceso revolucionario (Novoa, en la obra citada); ¬ęv√≠a institucional¬Ľ o ¬ęv√≠a pol√≠tica¬Ľ (Garc√©s, en la obra citada), t√©rminos que privilegian el uso del aparato institucional y el m√©todo de lucha pol√≠tica para el desarrollo del proceso revolucionario, opuestos a los m√©todos insurreccionales; ¬Ľv√≠a chile. no al socialismo¬Ľ; cuyo √©nfasis est√° puesto en la fase o etapa del proceso de transformaciones y en las tareas propias de esa fase; ¬ęsegundo camino al socialismo¬Ľ (Allende, Gallo, en la obra citada), t√©rmino que trata de distinguir el proceso chileno de otras formas hist√≥ricas de revoluci√≥n socialista; ¬ęexperiencia chilena¬Ľ, t√©rmino que, evitando connotaciones ideol√≥gicas, enfatiza el car√°cter original del proceso pol√≠tico chileno.

La mayor parte de estas conceptualizaciones, al tratar de privilegiar alg√ļn aspecto particular, reducen el significado m√°s amplio del t√©rmino ¬ęv√≠a chilena al socialismo¬Ľ y no resuelven sus problemas fundamentales.

E. La concepci√≥n de la ¬ęv√≠a chilena al socialismo¬Ľ expuesta (m√°s arriba) presenta ciertos problemas o vac√≠os desde un punto de vista te√≥rico, sin considerar siquiera los problemas planteados por el desarrollo del proceso pol√≠tico en el per√≠odo. En efecto, hay un tratamiento insuficiente de la relaci√≥n entre continuidad y ruptura necesaria del sistema institucional y de la relaci√≥n entre el proceso de transformaciones socioecon√≥micas que fortalecen el desarrollo del movimiento popular revolucionario y la expresi√≥n de √©ste en el aparato del Estado. Por otro lado, est√°n descuidadas las consecuencias inherentes al car√°cter coercitivo del sistema de dominaci√≥n vigente. Finalmente, la definici√≥n de la ¬ęv√≠a chilena al socialismo¬Ľ no incorpora en ella los elementos ideol√≥gico-culturales presentes en todo proceso de transformaci√≥n social.

En todo caso, adem√°s del inter√©s hist√≥rico del concepto, para la teor√≠a pol√≠tica y para las Ciencias Sociales, el inter√©s y la especificidad de ¬ęla v√≠a chilena al socialismo¬Ľ radican en dos aspectos. Por un lado, en la inversi√≥n que establece en la secuencia de los procesos revolucionarios socialistas, en la medida que la lucha por el poder pol√≠tico del Estado se realiza desde el seno mismo de √©ste, a trav√©s de la conquista del s√≥lo Poder Ejecutivo por parte del movimiento revolucionario, lo que lo obliga simult√°neamente a gobernar y a progresar en la lucha por el poder pol√≠tico del Estado y del conjunto de la sociedad.

Por otro lado, en la relación dialéctica y mutuo apoyo que establece entre el desarrollo del poder del movimiento popular revolucionario y el uso de la institucionalidad vigente, sin desbordar sus marcos, para transformar el sistema social global y el carácter de Estado. [1]

Recursos

Notas y Referencias

  1. Manuel Antonio Garret√≥n Merino y Felipe Ag√ľero (autores originales), adaptado y corregido (por Lawi) de los t√©rminos latinoamericanos que deb√≠an formar parte del Diccionario de Ciencias Sociales en espa√Īol de la UNESCO, publicado en 1975 bajo la direcci√≥n de Salustiano del Campo y al amparo del Instituto de Estudios Pol√≠ticos. Es el resultado de la postura cr√≠tica y disidente del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) frente al diccionario de la UNESCO y su respuesta con la obra colectiva ‚ÄúT√©rminos latinoamericanos para el Diccionario de Ciencias Sociales‚ÄĚ, publicada en 1976.

Véase También

Bibliografía

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