Contrato de Comodato

Contrato de Comodato en Chile en Chile

Por Juan Andr√©s Orego Acu√Īa.

Definición legal

El art. 2174 del Código Civil chileno define el comodato en los siguientes términos: “El comodato o préstamo de uso es un contrato en que una de las partes entrega a la otra gratuitamente una especie, mueble o raíz, para que haga uso de ella, y con cargo de restituir la misma especie después de terminado el uso.

Este contrato no se perfecciona sino por la tradici√≥n de la cosa.‚ÄĚ

Características

De la definición, se desprende que el contrato de comodato es real, gratuito y unilateral y un título de mera tenencia.

Contrato real

Se perfecciona con la entrega de la cosa prestada (art. 1443). El contrato de comodato origina una obligación de restituir, y obviamente no se puede concebir tal obligación sin haber recibido el comodatariopreviamente la cosa.

El art. 2174, inciso 2¬ļ, ratifica expresamente esta caracter√≠stica con la salvedad que la ley usa impropiamente la expresi√≥n ‚Äútradici√≥n‚ÄĚ en circunstancia que debi√≥ decir ‚Äúentrega‚ÄĚ. En efecto, mal puede haber tradici√≥n, si el comodato no es un t√≠tulo traslaticio de dominio.

La entrega de la cosa puede ser material o ficta, como se admite en una sentencia de la Corte Suprema, de fecha 4 de abril de 1995.

Contrato unilateral

Sólo genera obligaciones para una de las partes contratantes, el comodatario, que se obliga a restituir la cosa prestada.

El comodante no contrae ninguna obligación. Cabe consignar que la entrega de la cosa no es una obligación, sino que un requisito del contrato.

Antes de la entrega no hay contrato; una vez efectuada la entrega, surge la √ļnica obligaci√≥n del contrato al perfeccionarse √©ste, la de restituir.

Contrato gratuito

As√≠ como dec√≠amos que el √ļnico obligado es el comodatario, la situaci√≥n se invierte trat√°ndose del beneficio que se obtiene del contrato. Solamente se grava el comodante a favor del comodatario, o dicho en otros t√©rminos, el contrato s√≥lo reporta utilidad para el comodatario. La gratuidad es de la esencia del comodato; si faltare, el contrato degenerar√≠a en otro diferente: arrendamiento.

Es un título de mera tenencia

El comodatario es un mero tenedor (art. 2176). El comodante no sólo conserva sus derechos en la cosa, sino que también la posesión.

Cosas que pueden ser objeto de comodato

Por regla general, deben ser cosas no fungibles, puesto que el comodatario debe restituir la misma cosa que recibió. Asimismo, por regla general debe tratarse de cosas no consumibles. La cosa prestada puede ser mueble o inmueble, pero siempre debe tratarse de una especie o cuerpo cierto.

Comodato de cosa ajena

No es necesario que el comodante sea due√Īo de la cosa prestada. As√≠, por ejemplo, puede darse en comodato una cosa respecto de la que se tiene s√≥lo un derecho de usufructo, o incluso ning√ļn derecho. Naturalmente que trat√°ndose del comodato de cosa ajena, el contrato ser√° inoponible al due√Īo (art. 2188).

Cabe agregar que a diferencia de lo que acontece con la compraventa, en la cual el comprador evicto puede accionar contra el vendedor, el comodatario, por regla general, no tiene acci√≥n contra el comodante. Ello, porque la obligaci√≥n de saneamiento de la evicci√≥n es propia de los contratos onerosos. Excepcionalmente, el comodatario tendr√° acci√≥n contra el comodante, cuando el √ļltimo sab√≠a que la cosa era ajena y no lo advirti√≥ al primero.

Prueba del comodato

En lo que respecta a las limitaciones a la prueba de testigos que establecen los arts. 1708 y 1709, el comodato constituye una excepci√≥n, pues se admite acreditar la existencia del contrato mediante testigos. As√≠ lo establece el art. 2175, que guarda relaci√≥n con el √ļltimo inciso del art. 1711.

6.- Efectos del comodato

6.1. Obligaciones del comodatario

Los efectos del contrato de comodato debemos examinarlos en primer lugar en el comodatario, pues sólo él contrae obligaciones, las que fundamentalmente son tres:

  • Obligaci√≥n de conservar la cosa.
  • Obligaci√≥n de usar la cosa en los t√©rminos convenidos o de acuerdo a su uso ordinario.
  • Obligaci√≥n de restituir la cosa dada en comodato.

(Estos efectos se verán más detenidamente a continuación)

Obligación de conservar la cosa

(A su vez, esta se divide en Responsabilidad del comodatario y Deterioros de la cosa)

Responsabilidad del comodatario

Esta es una consecuencia de la obligación de restituir la cosa misma recibida en comodato, para lo cual el comodatario debe conservarla y emplear en ello el debido cuidado.

Recordemos que el comodatario responde hasta de la culpa levísima, puesto que el contrato sólo cede en su beneficio (arts. 1547 y 2178).

Pero esta regla de responsabilidad puede alterarse, conforme lo dispone el art. 2179, en los siguientes casos:

  • Cuando el comodato fuere en pro de ambas partes: se responde de culpa leve por el comodatario (por ejemplo, cuando se presta un perro de caza con la obligaci√≥n de amaestrarlo; o cuando se presta una parcela de¬†agrado con la obligaci√≥n de efectuar ciertas innovaciones t√©cnicas en el manejo de los frutales, de manera que √©stos proporcionen en el futuro un mayor rendimiento).
  • Cuando el comodato s√≥lo fuere en pro del comodante: en este caso, el comodatario s√≥lo responde de la culpa lata o grave (por ejemplo, si el¬†mandante presta al mandatario un autom√≥vil para cumplir la gesti√≥n¬†encomendada).

Deterioros de la cosa

Por regla general, el comodatario es responsable de la p√©rdida o deterioro de la cosa, que provengan de su culpa, a√ļn lev√≠sima.

En el evento que a consecuencia del deterioro la cosa ya no sea susceptible de emplearse en su uso ordinario, el comodante puede exigir al comodatario el pago del precio de la cosa que ten√≠a, antes del deterioro, abandonando la cosa al comodatario (art. 2178, inciso 2¬ļ). Como vemos, se trata de una hip√≥tesis de venta forzada.

El comodatario no responder√° del deterioro proveniente:

  • De la naturaleza de la cosa;
  • Del uso leg√≠timo de la cosa;
  • De un caso fortuito, salvo trat√°ndose de las excepciones consignadas en el art. 2178, inciso 3¬ļ.

Las excepciones consignadas en el art. 2178, inciso 3¬ļ son las siguientes:

  • Cuando el comodatario emple√≥ la cosa en un uso indebido o est√° en¬†mora de restituir (contraexcepci√≥n: cuando se prueba que el deterioro o¬†p√©rdida por el caso fortuito, habr√≠a sobrevenido igualmente sin el uso¬†indebido o la mora). Art. 2178 N¬ļ 1.
  • Cuando el caso fortuito sobrevino por culpa del comodatario, aunque¬†sea lev√≠sima: art. 2178 N¬ļ 2.
  • Cuando en lugar de salvar la cosa dada en comodato, el comodatario¬†prefiri√≥ salvar una suya: en otras palabras, la ley excluye la posibilidad de¬†alegar por el comodatario el ‚Äúestado de necesidad‚ÄĚ como causal eximente¬†de responsabilidad: art. 2178 N¬ļ 3.
  • Cuando el comodatario expresamente se hizo responsable del caso
    fortuito.

En realidad, estos casos excepcionales son aplicaci√≥n de principios¬†generales, consignados en el art. 1547, 2¬ļ y en las normas acerca de la¬†p√©rdida de la cosa que se debe: arts. 1672 a 1674.

Obligación de usar la cosa en los términos convenidos o de acuerdo a su uso ordinario

Uso lícito

El comodatario debe dar a la cosa el uso estipulado expresa o tácitamente. A falta de estipulación, el comodatario debe dar a la cosa el uso que ordinariamente le corresponda, de acuerdo con su naturaleza: art. 2177.

Sanción por la infracción de esta obligación

Podr√° el comodante exigir:

  • La indemnizaci√≥n de todo perjuicio; e incluso
  • La restituci√≥n inmediata de la cosa dada en comodato, aunque se¬†hubiere estipulado plazo para la restituci√≥n: en efecto, se configurar√°¬†una hip√≥tesis de caducidad del plazo de la obligaci√≥n.

Obligación de restituir la cosa dada en comodato

Oportunidad de la restitución

El art. 2180 establece la regla, se√Īalando que el comodatario debe restituir la cosa:

  • En el tiempo convenido, es decir en el plazo estipulado; o
  • A falta de convenci√≥n, despu√©s del uso para que fue prestada.

Casos en los cuales el comodante puede exigir la restitución antes del tiempo estipulado

Son tales:

  • Por la muerte del comodatario, por regla general. Sin embargo, cuando¬†la cosa se prest√≥ para un servicio particular que no puede deferirse o¬†suspenderse, los herederos del comodatario no estar√°n obligados a¬†restituir la cosa prestada sino una vez realizado el servicio (art. 2180,¬†2¬ļ N¬ļ 1);
  • Si sobreviene al comodante una necesidad imprevista y urgente de la¬†cosa (art. 2180, 2¬ļ N¬ļ 2); no cualquier necesidad autoriza entonces al¬†comodante para pedir la restituci√≥n anticipada: debe tratarse de una¬†necesidad que razonablemente las partes no previeron al contratar y¬†adem√°s exigir que el comodante recupere la cosa sin dilaci√≥n (este caso,
    adem√°s, es interesante, pues constituye una hip√≥tesis en la que el¬†propio legislador, vulnera la ‚Äúley del contrato‚ÄĚ, ya que el comodante¬†puede exigir la restituci√≥n anticipada de la cosa);
  • Si ha terminado o no tiene lugar el servicio para el cual se prest√≥ la¬†cosa (art. 2180, 2¬ļ N¬ļ 3).
  • Si el comodatario hace un uso indebido de la cosa: art. 2177, 2¬ļ. Esta¬†norma es una de aquellas citadas por quienes sostienen que la¬†condici√≥n resolutoria t√°cita tambi√©n opera en los contratos unilaterales,¬†al menos cuando la ley as√≠ lo establece.

Casos en que el comodatario puede negarse a restituir

Son los siguientes:

  • Cuando la cosa se retenga para asegurar el pago de las¬†indemnizaciones que el comodante le deba: arts. 2182 y 2193. Se ejerce¬†aqu√≠ por el comodatario un derecho legal de retenci√≥n.
  • Cuando la cosa prestada se embargue judicialmente en manos del¬†comodatario: art. 2183 en relaci√≥n al art. 1578 N¬ļ 2.
  • Cuando la cosa prestada haya sido perdida, hurtada o robada a su¬†due√Īo: art. 2183. El comodatario debe dar aviso al due√Īo y fijarle un¬†plazo razonable para que reclame la cosa. Si el due√Īo no la reclama¬†oportunamente, el comodatario debe restituir la cosa al comodante. El¬†due√Īo en todo caso no podr√° exigir al comodatario la restituci√≥n, sin¬†consentimiento del comodante, o sin orden judicial.
  • Cuando se trata de armas ofensivas u otras cosas de que el¬†comodatario sepa se har√° un uso criminal, casos en los cuales deber√°¬†poner las cosas a disposici√≥n del juez: art. 2184.
  • Cuando el comodante ha perdido el juicio (la raz√≥n) y carece de¬†curador; al igual que en el caso anterior, el comodatario deber√° poner¬†las cosas a disposici√≥n del juez: art. 2184.
  • Cuando el comodatario descubre que √©l es el verdadero due√Īo de la¬†cosa. Si el comodante le disputa el dominio, deber√° restitu√≠rsela sin¬†embargo, a menos que el comodatario pudiere probar breve y¬†sumariamente que la cosa prestada le pertenece: art. 2185.

A quien debe hacerse la restitución

El art. 2181 dispone que el comodatario deber√° restituir la cosa:

  • al comodante;
  • o a la persona que tenga derecho a recibir la cosa a nombre del¬†comodante, seg√ļn las reglas generales;
  • o al incapaz que prest√≥ la cosa cuando usaba de la cosa con permiso de¬†su representante legal: en este caso, el art. 2181, inciso 2¬ļ, constituye¬†una excepci√≥n al art. 1578 N¬ļ 1, norma que establece que, por regla¬†general, el pago hecho al incapaz adolece de nulidad (salvo un pago¬†‚Äú√ļtil‚ÄĚ, de acuerdo al art. 1688).

Acciones para pedir la restitución

De dos acciones dispone el comodante:

  • Una acci√≥n personal, dirigida contra el comodatario: esta acci√≥n nace¬†del contrato y s√≥lo puede entablarse contra el comodatario y sus¬†herederos;
  • Una real, la acci√≥n reivindicatoria, cuando la cosa sali√≥ de manos del¬†comodatario y est√° en poder de terceros. Obviamente que esta segunda¬†acci√≥n, s√≥lo podr√° deducirla eficazmente el comodante, en la medida que¬†sea due√Īo de la cosa.

Obligaciones del comodante

A diferencia de las obligaciones del comodatario, que siempre se originan, celebrado que sea el contrato, las obligaciones del comodante son eventuales y nacen despu√©s de celebrado el contrato. Recordemos que por tal raz√≥n, el contrato es uno de aquellos contratos que la doctrina denomina como ‚Äúsinalagm√°ticos imperfectos‚ÄĚ, pues durante la ejecuci√≥n del contrato, se originan obligaciones para aquella parte que inicialmente ninguna hab√≠a contra√≠do. Lo que, por cierto, no significa que el contrato se transforme en bilateral, pues sabemos que dicho car√°cter debe tenerse al celebrarse al contrato.

Las obligaciones que eventualmente pueden nacer para el comodante son las siguientes:

  • Obligaci√≥n del comodante de pagar las expensas de conservaci√≥n de la¬†cosa: art. 2191. (ver m√°s abajo). Siendo entonces las expensas extraordinarias, necesarias y urgentes, el
    comodante deberá reembolsarlas al comodatario, aunque tales expensas se hubieren efectuado sin consulta previa al comodante.
  • Obligaci√≥n de indemnizar los perjuicios que se le pueden ocasionar al¬†comodatario, por la mala calidad o condici√≥n de la cosa prestada: art.¬†2192.

La mala calidad o condición de la cosa, debe reunir tres requisitos:

  • Que sea de tal naturaleza, que probablemente hubiere ocasionado los¬†perjuicios;
  • Que el comodante la hubiere conocido, pero no declarado al¬†comodatario; y
  • Que el comodatario no haya podido, con mediano cuidado, conocer la¬†mala calidad o precaver los perjuicios.

Para que se paguen (los gastos de conservación de la cosa a que se alude arriba), se requiere:

  • Que las expensas no sean ordinarias de conservaci√≥n, pues en tal caso¬†son de cargo del comodatario (por ejemplo, alimentar un caballo; o¬†cambiar aceite y filtros del motor de un autom√≥vil, cada cierto¬†kilometraje);
  • Que las expensas sean necesarias y urgentes, vale decir, que no haya¬†sido posible consultar al comodante y que √©ste igual las hubiere¬†efectuado, de tener la cosa en su poder.

Derecho de retención del comodatario

Confiere la ley al comodatario el derecho para retener la cosa recibida en préstamo, en caso que el comodante no satisfaga las obligaciones que eventualmente le puede imponer el contrato: art. 2193.

En todo caso, cesará este derecho de retención, cuando el comodante caucione el pago de las indemnizaciones que adeude al comodatario.

Caso en que sean varios los comodatarios: art. 2189

Los comodatarios son solidariamente responsables de las indemnizaciones que se deban al comodante por los da√Īos causados a la cosa o de la obligaci√≥n de pagar su valor (se trata de uno de los casos excepcionales de solidaridad legal pasiva).

A su vez, la obligaci√≥n principal, la de restituir, es indivisible (art. 1526 N¬ļ 2), y puede reclamarse del comodatario que tenga la cosa en su poder.

Transmisibilidad de los derechos y obligaciones de las partes

Siguiendo la regla general, los derechos y obligaciones pasan a los herederos (art. 2186). Sin embargo, en cuanto a la sobrevivencia del contrato, distinta es la situación si muere el comodante o el comodatario:

  • Si muere el comodante: el comodatario podr√° seguir usando la cosa y la¬†restituci√≥n deber√° hacerse a los herederos del comodante: arts. 2190 y¬†2186. El contrato, por ende, no se extingue.
  • Si muere el comodatario: sus herederos no podr√°n continuar con el uso¬†de la cosa prestada, y deben restituirla al comodante. Ello, porque¬†desde el punto de vista del comodante, el comodato es un contrato ¬ęintuito personae¬Ľ. Estamos por ende ante un caso excepcional, en el cual¬†el contrato se extingue por la muerte de uno de los contratantes
    (recordemos que por regla general, la muerte de una de las partes es inocua para la sobrevivencia del contrato, pues sus herederos ocuparán el lugar del fallecido, en calidad de partes).

Con todo, los herederos del comodatario podr√°n continuar usando la cosa prestada, en el caso del art. 2180 N¬ļ 1: cuando la cosa se ha prestado para un servicio particular que no puede deferirse o suspenderse. En esta hip√≥tesis, los herederos del comodatario quedar√°n sujetos al art. 2187, si enajenan la cosa prestada. Si enajenaron desconociendo el pr√©stamo (o sea, estando de buena fe, creyendo que la cosa pertenec√≠a al causante), deber√°n pagar el justo precio de la cosa o ceder las acciones que en virtud de la enajenaci√≥n les competan (si enajenaron a sabiendas que la cosa hab√≠a sido prestada al causante (vale decir, estando de mala fe), deber√°n resarcir todo perjuicio e incluso podr√°n tener responsabilidad penal (delito de estafa, art. 470 N¬ļ 1 del CP).

El comodato precario y el precario

El comodato precario

Por regla general, el comodante no puede pedir la restitución de la cosa, antes que expire el plazo convenido o antes que termine el uso para el cual se prestó la cosa.

Cuando el comodante puede en cualquier tiempo pedir la restitución de la cosa, el comodato recibe la denominación de comodato precario: art. 2194.

Tambi√©n estamos ante un comodato precario en la hip√≥tesis del art. 2195, 1¬ļ: cuando no se presta la cosa para un servicio particular ni se fija un plazo para su restituci√≥n. Puesto que la cosa no se ha prestado para un¬†servicio particular, no tiene aplicaci√≥n el art. 2180, que establece que la cosa debe restituirse ‚Äúdespu√©s del uso para que ha sido prestada‚ÄĚ.

Sintetizando, el comodato tendr√° el car√°cter de precario:

  • cuando se estipula que el comodante podr√° pedir la restituci√≥n en¬†cualquier tiempo;
  • cuando no se presta la cosa para un servicio particular;
  • cuando no se fija un plazo para su restituci√≥n.

El precario

En las tres hip√≥tesis de comodato precario, hay contrato de comodato, con la salvedad que el comodante puede pedir en cualquier tiempo la restituci√≥n de la cosa. Distinta es la hip√≥tesis de precario, establecida en el art. 2195, 2¬ļ. En ella, nos encontramos sencillamente ante un individuo que tiene la tenencia de una cosa ajena, sin mediar¬†t√≠tulo, sin haber celebrado ning√ļn contrato, de comodato o cualquiera otro, que lo faculte para retener la cosa. Como se indica en una sentencia de la Corte Pedro Aguirre Cerda, de 27 de noviembre de 1986, el comodato
o pr√©stamo de uso es un contrato, o sea, un acuerdo de voluntades que liga jur√≠dicamente a las partes, en la forma establecida en el art. 1438 del CC. En cambio, lo que para la ley constituye tambi√©n precario, conforme al¬†art. 2195, inciso 2¬ļ del mismo C√≥digo, es una simple situaci√≥n de hecho, con absoluta ausencia de todo v√≠nculo jur√≠dico entre due√Īo y tenedor de la cosa, una tenencia meramente sufrida, permitida, tolerada o ignorada, sin¬†fundamento, apoyo o t√≠tulo jur√≠dicamente relevante.

En esta √ļltima hip√≥tesis se trata entonces de una situaci√≥n radicalmente opuesta al comodato, desde el momento que supone, como requisito esencial, la ausencia de contrato.

Tres requisitos deben cumplirse en el caso de alegarse precario:

  • tenencia de una cosa ajena;
  • ausencia de contrato previo;
  • que dicha tenencia se tenga por ignorancia o mera tolerancia del due√Īo.

El due√Īo de la cosa deber√° acreditar su dominio, y que el demandado detenta la cosa. El juicio de precario se tramita de acuerdo a las normas del juicio sumario (art. 680 N¬ļ 6 del CPC).

Acuerdo con Colegio de Abogados

Hemos firmado un acuerdo con el Colegio de Abogados de La Rioja (Espa√Īa) para proveer de contenido a sus abogados, individualmente y en la propia sede del Colegio de Abogados. Si consideras que puede interesar a tu colegio profesional en Chile tener un acuerdo con Lawi, ¬Ņpuedes, por favor, pedirles que se pongan en contacto con nosotros?

Una Queja es una Oportunidad

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