Cultura Mapuche

Cultura Mapuche en Chile

ETNONIMIA
Huilliche, Lafquenche, Araucanos, Pehuenche, Picunche, Promaucae

ORIENTACIÓN
IDENTIFICACIÓN Y LOCALIZACIÓN
El nombre «araucano» es de origen español. Históricamente, mapuche o «gente de la tierra» era el término utilizado para designar a los mapuches que ocupaban la zona centro-sur del territorio chileno, pero actualmente el término es utilizado por todos los mapuches. Los términos «Huilliche» (gente del sur), «Pehuenche» (gente de la sierra que come piñones), «Lafquenche» (gente de la costa) y «Picunche» (gente del norte) fueron utilizados por los mapuches para diferenciar sus áreas regionales. El término «Promaucae» (gente rebelde) fue dado a los mapuches por los incas.

Aboriginalmente, los mapuches ocupaban la región comprendida entre el río Choapa (32° S) y la isla de Chiloé (42°50′ S). La mayoría de los mapuches viven en las provincias chilenas de Arauco, Bío-Bío, Malleco, Cautín, Valdivia, Osorno y Llanquihue, entre los 37° y los 40° S. (En 1975 las veinticinco provincias chilenas se reorganizaron en trece regiones. Arauco, Malleco y Cautín están ahora en la novena región; Bío-Bío está en la octava región; Valdivia, Osorno y Llanquihue están en la décima región). En esta zona los veranos son cálidos y los inviernos se caracterizan por las fuertes lluvias. El promedio anual de precipitaciones supera los 200 centímetros y la temperatura media es de 10° C. En Argentina, los mapuches se encuentran en las provincias de Buenos Aires, Río Negro, Mendoza, Chubut, La Pampa, Santa Cruz y Neuquén (entre 41° y 36° S y 73° y 78° W. Neuquén tiene la mayor concentración de mapuches.

DEMOGRAFÍA
Se calcula que la población aborigen de los mapuches era de entre 500.000 y 1.500.000 personas en la época de la Conquista (mediados del siglo XVI). En 2002 se contabilizaron 604.349 mapuches en el censo chileno y en 2001, 113.680 mapuches en el censo argentino.

FILIACIÓN LINGÜÍSTICA
La lengua mapuche, el mapudungun, pertenece al tronco mapuche y se compone de varios dialectos. En Chile estos son: Mapuche propiamente dicho, Picunche, Pehuenche, Huilliche y Chilote. El mapuche propiamente dicho se hablaba desde el río Bío-Bío hasta el Toltén en la época de la Conquista; actualmente se habla en las provincias de Bío-Bío, Maule (en la séptima región), Arauco, Cautín y Ñuble (en la octava región). El picunche se hablaba desde Coquimbo hasta el Río Bío-Bío. El pehuenche se habla desde Valdivia hasta Neuquén. El huilliche se habla en Chile en la provincia de Valdivia y en Argentina en la región del lago Nahuel Huapí. En Argentina también se habla el moluche o nguluche y el ranquelchue. El moluche se habla desde el Limay hasta el lago Nahuel Huapí. El ranquelchue se hablaba en la llanura de La Pampa y actualmente se escucha en Chalileo, General Acha y en el Río Colorado.

HISTORIA Y RELACIONES CULTURALES
Las evidencias arqueológicas sugieren la existencia de una cultura mapuche hacia el 500 a.C. en el territorio del actual Chile. Los aborígenes mapuches eran cazadores y recolectores y practicaban la horticultura y una incipiente agricultura. A principios del siglo XVI, los araucanos estaban divididos en tres grupos étnicos geográficamente contiguos: los picunches en el norte, los mapuches en el centro-sur y los huilliches en el sector sur. En esta época los incas invadieron el territorio araucano, dominando a los picunches. Los Picunche estaban más influenciados por las culturas de los Andes Centrales en su cultura material y tecnología que los Mapuche y los Huilliche, pero la organización de su vida económica, social y religiosa era como la de otros grupos Mapuche. La invasión incaica fue detenida en el río Maule por los mapuches y los huilliches.
A mediados del siglo XVI llegaron los españoles y establecieron una avanzada militar en el centro de Chile. Sólo los picunches fueron conquistados por los españoles. Fueron obligados a trabajar en las minas de oro y a realizar tareas agrícolas. Los picunches acabaron mezclándose con la población rural española, y en el siglo XVII los picunches habían desaparecido por completo como grupo étnico. Los mapuches y los huilliches consiguieron mantener su independencia de los españoles y los chilenos durante casi cuatro siglos mediante la guerra de guerrillas. El caballo fue adoptado por los mapuches poco después de mediados del siglo XVI y se utilizó eficazmente en la guerra y la caza.

En el siglo XVIII, los mapuches y los huilliches empezaron a emigrar a Argentina en busca de caballos para seguir luchando contra los españoles. En su búsqueda de caballos, comenzaron su expansión geográfica y cultural en el territorio argentino, que duró 150 años. Tres grupos indígenas fueron araucanizados: los pehuenches, los puelches y los pampeanos. A finales del siglo XVIII, todos estos grupos hablaban la lengua mapuche y habían adquirido sus creencias y tradiciones. Los mapuches y los huilliches controlaban toda la zona comprendida entre las cercanías de Buenos Aires, Córdoba, San Luis y el río Negro, desde la cordillera hasta el mar. En el territorio argentino se establecieron tres cacicazgos permanentes. En Chile, los mapuches y los huilliches continuaron su guerra con los españoles durante más de dos siglos. Se firmaron dos importantes tratados entre los mapuches y los españoles en los que la Corona española reconocía la independencia del territorio mapuche. Sin embargo, el conflicto entre mapuches y blancos se reavivó tras la independencia de Chile de España en 1818.

El gobierno chileno promovió la colonización europea del territorio mapuche al establecer la política de reservas de 1866, que favorecía a los colonos blancos. Los mapuches, y especialmente los huilliches, perdieron muchas tierras a manos de los colonos alemanes. Con la pérdida de tierras, los huilliches comenzaron a perder su forma de vida tradicional. Los mapuches protagonizaron dos grandes rebeliones, ambas derrotadas por los chilenos. Tras la última gran rebelión (1880-1882), los mapuches perdieron su autonomía política y su poder militar. En Argentina, las campañas militares bajo el mando de los generales Julio Roca y Conrado Villegas en 1879-1883 derrotaron completamente a los indios confederados y expulsaron a la mayoría de los supervivientes indios más allá del Río Negro y hacia Neuquén.

En Chile, el actual sistema de reservas se estableció en 1884, y los mapuches fueron reubicados en reservas; en Argentina fueron detenidos y confinados en zonas remotas. En la actualidad, forman dos grupos étnicos modernos relativamente diferenciados: los mapuches argentinos y los mapuches chilenos.

ASENTAMIENTOS
Antes de la llegada de los españoles, los mapuches vivían en pequeños grupos de asentamientos semipermanentes a permanentes dispuestos de forma dispersa. En cada asentamiento vivían de tres a ocho familias u hogares patrilocales, cada uno en su propia vivienda. Los asentamientos se situaban principalmente en valles o llanuras a lo largo de ríos y arroyos. Los mapuches nunca vivieron en ciudades. Sus viviendas consistían en cabañas (rukas) situadas en lugares destacados para poder ver a los visitantes que se acercaban y observar a los animales. La ruka típica tenía un armazón de madera o caña; una planta ovalada, poligonal o rectangular; y un techo de paja que se extendía casi hasta el nivel del suelo. Sus dimensiones oscilaban entre los 3 y los 6,5 metros de longitud y los 3 o 4 metros de anchura. Había uno o dos agujeros para el humo en uno o ambos extremos del tejado. Aunque todavía se puede encontrar este tipo de ruka, cada vez son más comunes las modificaciones que implican el uso de tejas, cemento, ladrillo o madera en lugar de paja. El número de rukas determina la riqueza: los mapuches pobres viven en una sola ruka, mientras que los ricos tienen rukas separadas para dormir, comer y almacenar.

ECONOMÍA
SUBSISTENCIA
Entre los años 500 y 1000 d.C. la subsistencia mapuche se basaba en una combinación de recolección de alimentos, caza, pesca, horticultura e incipiente agricultura. Su dieta era y sigue siendo predominantemente vegetariana. Se cree que la horticultura se desarrolló entre los aborígenes mapuches entre los años 500 y 1500. En los valles, la horticultura y la incipiente agricultura se combinaban con la caza y la recolección, mientras que en las tierras altas sólo se practicaba la caza y la recolección. En las zonas costeras, la pesca y la recolección de mariscos se complementaban con la caza. Las plantas cultivadas por los mapuches de los valles eran el maíz, las alubias, las calabazas, la quinua, la oca, el maní, el ají y la papa blanca. Se cree que estas últimas fueron domesticadas por los mapuches. La agricultura de regadío fue practicada por los Picunche en la parte norte del territorio mapuche. Los mapuches eran pastores y agricultores, y criaban llamas para obtener carne y lana. A finales del siglo XVIII, las llamas fueron sustituidas por caballos, mulas, ovejas, cerdos y otros animales domesticados introducidos por los españoles.

ACTIVIDADES COMERCIALES
Los agricultores mapuches del siglo XX cultivan cosechas europeas utilizando arados de acero y técnicas agrícolas aprendidas de los chilenos, como el sistema de rotación de tierras y cultivos en tres campos. En los mercados de las ciudades cercanas a las reservas se venden a los turistas mantas tejidas, cerámica y trabajos en madera y piedra. Las mujeres venden parte de los productos de sus huertos en los mercados locales.
ARTES INDUSTRIALES
La cerámica fue probablemente introducida en las culturas del norte del territorio mapuche en los últimos 500 años antes de la llegada de los españoles a mediados del siglo XVI. En el momento de su llegada, los mapuches eran hábiles en la fabricación de cestas, mantas coloreadas con tintes nativos, objetos de cuerda y red, cerámica y objetos de madera y piedra. Con la introducción de las ovejas por parte de los españoles, la tejeduría adquirió mayor importancia. La orfebrería se introdujo a finales del siglo XVIII y alcanzó un gran desarrollo. En el siglo XX, los mapuches fabrican tejidos, cestas y objetos de piedra y madera, tanto para uso doméstico como para la venta al contado en los mercados locales.

COMERCIO
El intercambio entre los mapuches consistía en favores recíprocos. Los mapuches chilenos intercambiaban con los argentinos sal y animales a cambio de tejidos y alcohol. El comercio entre los mapuches y los españoles y, más tarde, los chilenos, era bastante común en los siglos XVIII y XIX; sin embargo, no había mercados establecidos. Por lo general, los mapuches intercambiaban animales y tejidos por alcohol y productos europeos.
DIVISIÓN DEL TRABAJO
Cuando se practicaba la agricultura de barbecho, los hombres talaban y quemaban el bosque, mientras que las mujeres se encargaban de plantar, desyerbar y cosechar los huertos. En tiempos de guerra, la agricultura era realizada principalmente por las mujeres. Desde el traslado a las reservas, la agricultura se ha convertido en la principal ocupación de los hombres. Las mujeres, además del trabajo doméstico, se dedican al cultivo de huertos a pequeña escala. Los niños empiezan a ayudar a sus padres en las actividades agrícolas cuando son pequeños. A una edad temprana, empiezan cuidando de los animales. A medida que crecen, los niños ayudan a sus padres en las actividades agrícolas, mientras que las niñas ayudan a sus madres en las tareas domésticas. La minga, una forma comunal de trabajo recíproco en la que participan los miembros de la familia y los vecinos, era y sigue siendo recurrida para la construcción de casas y las tareas agrícolas.

TENENCIA DE LA TIERRA
Entre los aborígenes mapuches la tierra carecía de importancia porque su economía no enfatizaba la agricultura extensiva. En la segunda mitad del siglo XVIII, la tierra era propiedad comunal de un grupo de familias. Cada familia era dueña de la tierra que cultivaba y pastoreaba. La propiedad era administrada por los jefes, que repartían las parcelas entre las familias. El asentamiento de las reservas en 1884 cambió esta situación, debilitando la tenencia común y reforzando la tenencia individual y la herencia. Entre 1884 y 1920, los topógrafos trazaron tres mil pequeñas reservas. Las autoridades chilenas otorgaban al jefe de un grupo de parentesco un título de merced que le otorgaba el uso a él y a los miembros (nombrados) del grupo. La política de reservas de 1884 daba a los jefes la oportunidad de recibir más tierras si había división. Según esta política, a petición de una octava parte de los hogares, la reserva se disolvería y la tierra se daría en título de merced a los jefes de hogar, con tierras adicionales dadas a los jefes como incentivo.

A principios del siglo XX, esta política, combinada con el aumento de la población y la disminución de la productividad agrícola, produjo la mayor presión para dividir la tierra. En la década de 1920, sin embargo, la división de la tierra llegó casi a un punto muerto. Los mapuches se resistieron a la disolución. El gobierno siguió intentando apelar a los mapuches individualmente y saltarse la autoridad de los caciques. En 1927 se modificó la ley relativa a la disolución de las reservas para exigir sólo la apelación de una sola familia. Después de que esta medida fracasara, el gobierno decretó que incluso este voto único no era necesario y que podía disolver las reservas a su discreción. En 1931 se volvió a cambiar la ley; se estipuló que eran necesarios los votos de un tercio de los hogares de una reserva. En marzo de 1979 entró en vigor el Decreto Ley 2568, que prevé la división de las tierras comunales mapuches en parcelas individuales si un solo ocupante lo demanda, sea mapuche o no. La mayoría de los mapuches viven ahora en reservas (el número de reservas ha disminuido a menos de 2.000). Pueden legar sus tierras, prestarlas o alquilarlas, pero no pueden venderlas ni disponer de ellas de forma permanente. La venta de tierras sólo es posible después de la división de la reserva.

PARENTESCO
GRUPOS DE PARENTESCO Y DESCENDENCIA
El sistema de descendencia es patrilineal, remontándose a un antepasado mítico que se cree creador del linaje. Hasta el siglo XIX existía el sistema de parentesco y denominación kuga: cada linaje, o kuga, tenía su propio nombre, que se daba a sus hijos varones poco después del nacimiento. Los miembros de cada grupo tenían una lealtad particular entre sí y se ponían de parte de los demás durante las discusiones.

TERMINOLOGÍA DE PARENTESCO
Los términos tradicionales de parentesco siguen el sistema de Omaha, en el sentido de que un hombre llamará «madre» a la hija de su hermano materno, y ella le llamará «hijo».

MATRIMONIO Y FAMILIA
MATRIMONIO
El matrimonio ideal era y sigue siendo el de «la hija del hermano de la madre». Eran comunes las costumbres matrimoniales de poliginia sororal, sororato y levirato. El proceso matrimonial básico consistía en negociar el precio de la novia, una captura teatralizada de la futura esposa, el pago por parte del futuro novio y, a continuación, la ceremonia matrimonial. El divorcio era común, casi siempre ocasionado por esterilidad, infidelidad, abandono o malos tratos. En todos los casos, el precio de la novia se devolvía al marido. En la actualidad, estas prácticas tradicionales han sido sustituidas casi por completo por la monogamia.

UNIDAD DOMÉSTICA
Hasta el siglo XIX la unidad doméstica era una familia extendida patrilocal compuesta por un varón central, sus esposas y sus hijos y nietos. En la actualidad (finales del siglo XX), la unidad doméstica suele estar formada por una pareja y sus hijos y puede incluir a uno de los padres de la pareja.

HERENCIA
La posición y la herencia eran patrilineales, pasando de padre a hijo. Antes del asentamiento en las reservas, las herencias consistían principalmente en rebaños y bienes muebles. A finales del siglo XX, la importancia de la propiedad de la tierra ha hecho que los bienes sean la herencia más importante, y tanto los hombres como las mujeres heredan tierras.

SOCIALIZACIÓN
En la época de los aborígenes, los niños tenían que dormir al aire libre, bañarse a diario y abstenerse de ciertos alimentos para endurecerse. Se les entrenaba en el uso de las armas, la natación, la equitación y la oratoria y acompañaban a sus padres a beber con el resto de los hombres. A finales del siglo XX se enseñan a los jóvenes conocimientos de oratoria y agricultura. A las niñas se les enseña a cuidar del hogar y de sus hermanos menores. Los mapuches utilizan la Datura stramonium y la Latua pubiflora como pruebas de personalidad para sus hijos; se prepara un té suave con estas plantas y los padres observan las reacciones del niño y sacan conclusiones sobre los rasgos de carácter que desarrollará.

ORGANIZACIÓN SOCIOPOLÍTICA
ORGANIZACIÓN SOCIAL
Antes de la pacificación, a mediados y finales del siglo XIX, los mapuches derivaban su prestigio y rango personal de la destreza marcial, la riqueza, la generosidad y la elocuencia de la palabra. Los mapuches modernos (siglo XX) se dividen en tres clases poco separadas: los ricos, los plebeyos y los campesinos pobres.

ORGANIZACIÓN POLÍTICA
Los jefes de parentesco, llamados lonko , controlaban el trabajo agrícola y otras empresas cooperativas (minga). El poder de un lonko sólo se extendía a su propia casa, y su prestigio dependía en parte de su generosa hospitalidad. En tiempos de paz no existía un jefe general. Cuando era necesario, los lonko elegían a los comandantes militares. Tras el asentamiento en las reservas (hacia 1884), el poder político del jefe se reforzó temporalmente. El papel del jefe en la asignación de tierras le dio el control sobre la residencia marital y postmarital. La consiguiente división de las tierras y la imposibilidad de los jefes originales de transferir a sus herederos el título de las tierras de la reserva disminuyeron su recién adquirido poder político. Los jefes modernos (del siglo XX) comparten su autoridad con consejos de ancianos y jefes de linajes. La autoridad del jefe se limita a los asuntos inter e intra-reservacionales.

CONTROL SOCIAL
En la época anterior a la reserva, los delitos de adulterio, asesinato y brujería dentro de la comunidad se castigaban con la muerte. Sin embargo, con la excepción de la brujería, la compensación se realizaba normalmente mediante pagos. En la actualidad, los alborotadores y los sospechosos de brujería suelen ser expulsados de la reserva como castigo. Desde la pacificación, los mapuches están bajo el sistema judicial chileno.

CONFLICTO
Antes del asentamiento en las reservas, en la década de 1880, eran habituales las disputas y los asaltos entre mapuches. Cada familia defendía sus tierras de labranza contra la invasión y se vengaba de la muerte o la brujería por medio de la disputa de sangre.

RELIGIÓN Y CULTURA EXPRESIVA
CREENCIAS RELIGIOSAS
El mantenimiento de un vínculo sostenido y responsable entre los vivos y los muertos es el concepto central de la moral religiosa mapuche. Los vivos son responsables de la propiciación de sus antepasados, y se realizan rituales para mantener una relación positiva con ellos. Los sueños, vehículo de contacto con lo sobrenatural, son un aspecto importante de la vida espiritual mapuche. Los mapuches interpretan diariamente sus sueños para comprender su situación actual y conocer su futuro.

Se cree que en la época aborigen los mapuches tenían una religión animista. En la actualidad, la religión mapuche es politeísta, con el dios más alto situado en el nivel más alto del cielo. El conjunto familiar del dios máximo está formado por dos parejas, una joven y otra vieja. El más importante de estos dioses es el varón de la pareja de ancianos. Situados en orden descendente dentro de este cielo jerárquico, están los dioses de la fertilidad, del lucero del alba, de las estrellas, de los guerreros del pasado, de los rituales, de la música y de los puntos cardinales y las fuerzas climáticas y meteorológicas. En los niveles más bajos residen los espíritus de los ancestros mapuches y los espíritus de los volcanes. Los perrimontu son seres con una asociación ambivalente con las fuerzas del bien. Ayudan a los chamanes en su profesión y provocan enfermedades. Las fuerzas del mal se llaman wekufe y son de tres tipos principales: los fenómenos naturales, los fantasmas y los de forma zoomorfa. A pesar del prolongado contacto con los misioneros y los blancos, la religión mapuche se ha visto poco afectada y la cristianización ha sido mínima.

PRACTICANTES RELIGIOSOS
Un kalku es a la vez un hechicero y un brujo. Los kalkus, que suelen ser mujeres, son entrenados en sus artes por otros kalkus. Sus poderes se obtienen mediante sueños y visiones. Las fuerzas del mal se activan cuando los envidiosos piden a los kalkus que utilicen los espíritus malignos para atacar a las personas que son objeto de su envidia. Los chamanes (machi), ayudados por sus espíritus auxiliares, alejan estas fuerzas malignas. Aunque los hombres solían practicar el chamanismo en la época anterior a la reserva, en la actualidad la mayoría de los chamanes son mujeres. Se cree que la selección como chamán y la adquisición del poder chamánico se producen en sueños y visiones. Los candidatos son aquellos que han sufrido una enfermedad prolongada y peligrosa, muestran una mayor capacidad de soñar que los demás y experimentan visiones. La novata recibe su formación de un chamán veterano. La formación dura entre dos y cuatro años, durante los cuales la aprendiz demuestra obediencia y se esfuerza por aprender la herboristería, la ventriloquía, el diagnóstico de enfermedades y la adivinación. Una vez completada la formación, la neófita debe demostrar sus conocimientos a otros chamanes y a la comunidad en una ceremonia llamada machiwüllun . La parafernalia chamánica consiste en un tambor (kultrun) y un palo tallado (rewe). Los chamanes cuentan con la ayuda del thungunmachife , o chamán intérprete, que traduce la lengua del chamán mientras está en trance.

CEREMONIAS
El ritual más importante entre los mapuches es el ngillatun . En la época anterior a la reserva, el ngillatun tenía un carácter militarista, pero con la pacificación pasó a ser principalmente agrícola, excepto en tiempos de crisis. El ngillatun que se celebra cerca de la época de la cosecha consiste principalmente en ritos agrícolas que se llevan a cabo con el propósito de agradecer a los dioses por la cosecha recibida o de pedir una cosecha abundante. El ngillatun suele contar con la participación de más de una comunidad, y en algunos casos se involucran hasta cuatro comunidades, preferentemente vecinas. La frecuencia de esta ceremonia varía, pero si varias comunidades cooperan como miembros de un ngillatun, se turnarán para recibir a los demás. En tiempos de tensión, este ritual se lleva a cabo tan pronto como se produce un acontecimiento catastrófico y puede implicar o no la participación de otras comunidades.

ARTE
El arte tradicional más practicado entre los mapuches contemporáneos es la oratoria; es característica principalmente de los caciques, pero la gente común también se dedica a ella. La narración oral mapuche puede clasificarse en cinco categorías: epeus (relatos mitológicos, de animales y leyendas), peumas (relatos de sueños), nut’amkans (narraciones que relatan las hazañas de los guerreros mapuches del pasado), weupins (discursos formales pronunciados por los hombres en eventos sociales y religiosos) y qulkatuns (narraciones cantadas improvisadas que suelen expresar emociones fuertes). Los principales instrumentos musicales son el tambor, la flauta y la trompeta. Los hombres y las mujeres bailan -pero rara vez juntos- imitando animales con máscaras y movimientos. Los hombres y las mujeres cantan espontáneamente en las reuniones sociales.

MEDICINA
En épocas anteriores se creía que todas las enfermedades eran causadas por agentes sobrenaturales. Entre los mapuches contemporáneos, sin embargo, hay dos tipos de enfermedades: una causada por agentes sobrenaturales, el wekufe y el perrimontu, y la otra por agentes naturales o factores ambientales. Los chamanes tratan todas las enfermedades con hierbas y rituales.

LA MUERTE Y LA VIDA DESPUÉS DE LA MUERTE
Después de la muerte, se cree que el alma sufre una serie de transformaciones en su viaje hacia el wenu mapu (el lugar de descanso final). El alma tiene el potencial de convertirse en un agente del mal si es capturada por los espíritus malignos en este viaje. Los familiares de los fallecidos realizan ceremonias especiales para garantizar la seguridad del alma. En su destino final, el alma se convierte en un espíritu ancestral. A través de sueños y visiones, el antepasado visita a los vivos y les ayuda. Los ritos funerarios implican la reunión de amigos y familiares del fallecido, lamentos ceremoniales, desgarro del cabello, autopsia chamánica, conservación temporal del cadáver y el consumo abundante de alcohol.

Revisor de hechos: Brooks

Recursos

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Véase También

Bibliografía

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